Guerra a las microperlas de plástico, ¡salvemos los océanos!

Guerra a las microperlas de plástico, ¡salvemos los océanos!

Las microperlas de plástico, presentes en jabones, dentífricos y otros productos cosméticos, están provocando serios daños al ecosistema marino. ¿Qué podemos hacer para evitarlo?

Las microperlas de plastico acaban con la vida marinaTe ayudan en tu higiene diaria, mantienen limpios tus dientes y hasta liberan a tu piel de las células muertas. Pero también matan a buena parte de la fauna marina, contaminan los mares y pueden acabar alojándose en tu organismo. Son las microperlas, o microesferas de plástico. Un invento al que la industria cosmética ha sacado un gran partido y con el que se ha lanzado un sinfín de líneas de producto, como jabones y geles de ducha, pastas dentífricas y cremas exfoliantes.

Existe toda una industria alrededor de las microesferas de plástico, y no se limita solo al sector cosmético. Las pequeñas perlas también están presentes en tintas de impresión, textiles sintéticos, pinturas de spray, abrasivos, etc. El problema es que, con los productos de cuidado personal, la gran mayoría de microperlas acaban yéndose por el desagüe hacia su destino final, que pese a los diversos filtros y tratamientos de las aguas residuales, suele ser los mares y océanos.

 

¿Qué está pasando con las microperlas de plástico

Los constantes vertidos de plásticos a los océanos amenazan amenazan, no solo a la salud de nuestros océanos, sino a la propia cadena trófica.

Lo contamos aquí, en la sección de Actualidad y Noticias de Ecobidón: ahora existe un “séptimo continente”, alojado en el Pacífico norte, y se ha formado en un tiempo récord en términos geológicos. Este continente es, sin embargo, muy distinto a los demás. Está formado por plásticos. Un cúmulo de desechos de plástico que podría alcanzar los 3,4 millones de km2 (tres veces la superficie de España). Y no es un caso aislado. Existen otras islas gigantes de plásticos, y se piensa que podría haber una en cada cuenca oceánica.

Todos esos plásticos, y los que se mecen con las olas en cada una de nuestras playas, se van fragmentando y formando microplásticos. Las microperlas de plástico de los productos de cuidado personal vienen a sumarse peligrosamente a esos procesos de contaminación masiva de los mares. Las microesferas no son biodegradables y, por tanto, tampoco digeribles; acaban acumulándose y a menudo obstruyendo los sistemas digestivos de los peces. Pero, además, también pueden ser nocivos para el plancton.

Por si fuera poco, al acabar en el organismo de los seres acuáticos también pasa al nuestro, que los consumimos. Pero no solo los ingerimos a través de los peces y otros animales acuáticos. Shi Huahong, biólogo de la Universidad Normal de China Oriental en Shangai, y autor del estudio Microplastics Pollution in marine environments encontró, junto a sus colegas, entre 550 y 681 microplásticos por kilo de sal de mesa de procedencia marina. Los autores del hallazgo no descartan que las diminutas partículas de plástico puedan estar presentes en la sal de mesa de muchos otros países, debido a las altas concentraciones que albergan los mares.

¿Qué se está haciendo para solucionar el problema?

microperlasPor suerte, la problemática no ha pasado precisamente desapercibido, y cada vez son más las organizaciones no gubernamentales, las empresas y los ciudadanos comprometidos con su abolición. Incluso los gobiernos están tomando cartas en el asunto. En EE.UU., la Microbead-Free Waters Act, ley promulgada el 28 de diciembre de 2015, prohíbe la fabricación de productos costméticos o de higiene personal con microesferas de plástico a partir del 2017. Tras la iniciativa estadounidense, Reino Unido se está planteando seguir la misma senda legislativa para poner freno al pelibro de los microplásticos.

Algunas marcas, como L’Oreal, Colgate/Palmolive, Unilever, The Body Shop, Procter&Gamble, Clearasil, Superdrug, Marks&Spencer, Boots o Johnson&Johnson, ya han adoptado el compromiso de no incluir microperlas en sus productos, o retirarlas gradualmente.

Los consumidores también pueden ejercer presión en ese sentido, a través de las asociaciones existentes, o simplemente ejerciendo la compra consciente y comprometida con el medioambiente.

Como empresa que se dedica, entre otras cosas, al reciclaje de envases de plástico, en Ecobidón hacemos un llamamiento a la responsabilidad de todos los agentes, ya sean instituciones gubernamentales, ONG, empresas o consumidores, para poner fin al vertido de microperlas procedentes de productos de cuidado personal.

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El mar no es solo el lugar donde se originó la vida en la Tierra. Es el más básico sistema de soporte vital de nuestro planeta.

 

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